Jovencitas , Jovenes modelos, Chicas Jovenes, Jovenes, sexo
joven, Sexo
jovencitas, sexo gratis,
fotos de sexo joven, videos de jovencitas, fotos de jovenes ,series diarias de
sexo joven, jovenes, sexo amateur joven, sexo y videos, porno joven, porno
jovencitas
joven cachondas
sexo
gratis
sexo gratis
sexo gay
videos gay
sexo
gay
joven,joven gay,dinamicas de grupo de joven,chicas joven,ropa
joven,ociojoven,blue joven,blue joven com,chat joven,moda joven chicos,formula
joven,moda joven,carnet joven,gay joven,joven amateurs,foto de joven,caceres
joven,ociojoven com,peinados modernos para joven,moda joven para mujer,joven
calientes,mundo joven,maduras con joven,chicos joven,vivienda joven,mujer
joven,foto de joven gay,dibujo para joven,la joven de la perla,viajes para
joven,mensajes para joven estudiantes,joven nudistas,joven cachondas,horoscopo
joven,caceresjoven com,joven chicas,ropa joven blanco,teta joven,joven
virgenes,joven en ropa interior,tierra joven,joven de moda,revista para
joven,modelo joven,joven negras,pagina para joven,mision joven
internacional,joven titanes,foto de chicas joven,joven modelo,foto gay
joven,terra joven,joven emprendedores,joven virgenes gratis,tarjeta joven,joven
gratis,joven folladas,via joven,joven ocultos,joven com,juego para joven,joven
bellezas,terra joven chat,alcoholismo en joven,actividad para joven,culo
joven,trabajo joven,joven y bruja,muy joven,hombre joven,joven tetonas,joven
lolitas,via joven com,joven teta,foto de joven practicando brujeria,cantabria
joven,joven guarras,foto de joven gay gratis,amateurs joven,joven rusas,moda
punto joven,idioma joven,Yo estaba callada e intenté cambiarme de sitio pero con tanta gente era
imposible. Si me adelantaba me decían que no me colase y si retrocedía, mis
amigas me lo impedían porque no querían perder el sitio.
El hombre
continuaba diciéndome cosas al oído y todas subiditas de tono, tenía cerca de
40. Dentro de mí pensaba que era un viejo verde pero también sabía que me lo
tenía merecido por hacer caso a mis amigas. El viento seguía aumentando y yo
hacía esfuerzos sobrehumanos para que no se me levantara el vestido. La mujer
continuaba mirándome y cada vez era una mirada más descarada. Ya no sabía que
hacer, excepto sujetarme la falda.
Por fin llegó mi salvación, el
autobús. Con tanta gente ya no me tenía que preocupar de sujetarme la falda
porque era imposible que se me levantara. Accedí rápidamente al interior y sin
darme cuenta, me empujaron hacia atrás. Mis amigas se encontraban a un par de
metros. Las veía pero el gentío impedía acercarme. Cuando me di cuenta de quien
estaba detrás de mí, ya fue tarde. De repente, sentí una mano debajo de mi
falda. Venía de atrás y ni siquiera me podía girar a mirar porque con tanta
gente era imposible moverse. Intenté apartar la mano pero de nuevo, resultó
imposible. Pensé en chillar pero sentía mucha vergüenza por no llevar ropa
interior y además no quería que nadie se enterase y menos mis amigas. Intenté
moverme, pero nada.
Me encontraba muy nerviosa ya que nadie excepto yo,
me había tocado el chocho. Fue una sensación muy rara. El autobús giraba de un
lado a otro y tuve que sujetarme al agarradero para no caerme. Estaba atrapada
con las manos sujetas pegada a la persona que me estaba tocando. Estaba
convencida de que se trataba del viejo verde. No era tan viejo y ni siquiera era
feo pero en aquel entonces le veía muy mayor. El autobús frenó y caí de espaldas
al pervertido notando toda su dureza. Eso me preocupó puesto que no había tocado
nunca una polla. Mis pezones estaban respondones y la mano seguía acariciando
los muslos. Supongo que al no encontrar una oposición por mi parte, el hombre se
relajó y continuó adelante. La mano llegó al destino. Me estaba tocando el sexo.
Sentí unas cosquillas en el estómago mientras miraba alrededor pensando en qué
hacer. No había mucho que hacer porque en cada parada entraba más y más gente y
parecía que nadie bajaba del autobús.
Se notaba que el pervertido estaba
disfrutando pues se pegaba a mí para que notara su excitación. Parecía que la
tenía grande y lo que sí era seguro era que la tenía dura, muy dura. La mano era
bastante hábil aunque en aquella época no sabía mucho sobre sexo. El miedo iba
perdiendo fuerza mientras aumentaba mi excitación. Mi cabeza ya no pensaba, no
se ni qué fue lo que me pasó. El hombre de la mano se dio cuenta que me iba
relajando y aumentó la intensidad del movimiento. De repente, noté cómo me
introducía un dedo. El autobús seguía su curso y me resultaba increíble que
nadie se diese cuenta. La experiencia más fuerte de mi vida y nadie era
consciente. El dedo se introdujo con facilidad ya que sin quererlo, estaba muy
mojada. Él se dio cuenta y probó con un segundo dedo. Este último se notó con
más intensidad pero no tardó en ceder. La situación era muy complicada.