El mejor sexo gratis de SexoAmateur , sexo gratis SexoAmateur, fotos de SexoAmateur. Podras  de SexoAmateur lo mejor y gratis, el sexo gratis lo encontraras siempre con nuestras fotos, tambien videos gratis de SexoAmateur, contactos gratis con SexoAmateur y todo en nuestra web de sexo casero.

SexoAmateur

 

¿MAS FOTOS?

ENTRAR

PAGINA

PRINCIPAL

¿AHORA VIDEOS?

ENTRAR

Tuvo que apartar rápidamente las rosas, porque ella le esperaba tras la puerta, y se echó en sus brazos llorando. Pero era de alegría. Se besaron interminablemente. Luego, él deslizó la mano por debajo del liviano camisón, única prenda que llevaba ella, y acarició su vientre liso como siempre, en el que aún no se apreciaba señal alguna de la pequeña vida que crecía en su interior. Finalmente, se separaron.
- Has tardado mucho. Había preparado una cena especial, pero ya estará fría…
- No tengo apetito. Bueno, sí, pero de ti -respondió él-.
La tomó en sus brazos, y se dirigió al dormitorio. Ella reía, feliz.
- ¡Estás loco!, déjame.
De repente, reparó en las flores. Le forzó a dejarla en pie de nuevo.
- ¡Qué bonitas!. Nunca me habías regalado rosas. Pero se estropearán, si las dejamos en cualquier parte.
Tomó el ramo de su mano, y después cogió un jarrón que había en el aparador, frente a la ventana, y puso las rosas dentro, depositándolo otra vez en el lugar que había ocupado antes. Se quedó mirándolas durante unos instantes. Luego cortó una de las flores, que guardó en un cajón. Ya pondría las restantes en agua, para que se conservaran más tiempo. Pero eso ahora podía esperar…
Después, se dirigió de nuevo al dormitorio. El la esperaba en pie, ya completamente desnudo. Admiró unos segundos sus brazos y pecho musculosos, sus fuertes piernas, su vientre, y el pene que sobresalía, erecto, entre la espesa mata de vello de su entrepierna. Se quitó rápidamente el camisón, y se abrazó estrechamente a su cuerpo.
Las manos del hombre acariciaron largamente la espalda de ella. Luego se puso detrás, y tomó los pechos en sus manos, mientras sus dedos pulgares jugueteaban con los oscuros pezones, y besaba su nuca, y la parte posterior de su cuello. Las de ella se introdujeron a su espalda entre los dos cuerpos, y estrecharon el falo, alojado entre las medias lunas redondas de sus nalgas.
Luego, él la levantó de nuevo entre sus brazos, y la depositó suavemente sobre la cama, parándose a admirar una vez más aquel cuerpo, como si fuera la primera vez, mientras ella le miraba expectante y estremecida de deseo. Luego se arrodilló a su lado, y empezó a recorrer lentamente con su lengua el cuerpo de la mujer. Sabía que a ella le encantaba sentir sus besos por todo el cuerpo, y anticipar el momento en que su boca llegaría a su sexo…