|
sexo casero |
sexo
anal |
Sexo
Oral |

Se supone que los perros ven en blanco y negro, eso lo suponemos solamente,
¿Quién se ha trasplantado unos ojos de perro para poder afirmarlo? ¿Quién
garantiza que todos apreciamos el color rojo de la misma manera? ¿Quién me
aclara si la manera más perfecta de ver las cosas no es como yo las veo y el
resto es quien padece de una miopía en el cerebro?
Todo lo que quería era una mirada, y alguien me la entregó en la forma más
completa en que una mirada puede darse, alguien sostuvo sus ojos en mi sol
celeste y mi gota ámbar, alguien fijó su vista en mi cicatriz, y la abrazó.
Habría que empezar a contar todo desde el principio. Tenía yo un novio que se
llamaba Lauro, yo me llamo Angélica, y aunque habría muchos que observarían la
ironía de que me llame así por no corresponder mis costumbres con las de un
ángel tradicional, en el fondo creo que soy un ángel hermoso que como tal puede
hacer lo que desee, pues todo lo hago por un extraño amor. Los ángeles ya no son
lo que eran antes, no desde que saben que con su cuerpo pueden producir
felicidad, que es la meta del plan de Dios.