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Noe |
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MI VIRGINAL NOVIA DEL PUEBLO
Hola, mi nombre es Estanislao Abundiz. Quiero compartirles una experiencia muy personal. He leído algunos de los relatos de esta página y algunos se me hacen muy fuertes y otros me han gustado. La historia que voy a contar es un poco romántica que mezcla sentimientos muy profundos. Soy un poco malo escribiendo y un poco nuevo en esto del internet ya que soy de un pueblo que apenas ha llegado el internet hace algunos meses. Quiero ser sincero en decirles que mi actual pareja no es una mujer escultural, es un poco gordita, pero con unos pechos que volverían locos a cualquiera.
Todo comenzó hace tres años, en ese entonces yo tenía 25 años, y mi enamorada 16. Es una mujer morena, unos pechos deliciosos, y como les comentaba un poco llenita. La conocí porque yo impartía clases de mecanografía en el pueblo. La primera vez que la vi, llevaba un pantalón azul y una blusita por la cual se le transparentaban sus pezones. Era muy tímida, yo empecé a dar mi clase normal, yo buscaba cualquier pretexto para acercarme a ella. Noté que cuando yo me acercaba se ponía un poco nerviosa. Al terminar la clase, pasé lista, ahí fue cuando supe que se llamaba Ofelia.
Así fueron pasando las semanas, me la encontraba en la primera fila de la Iglesia ya que ella es muy católica. Empezamos a platicar, la acompañaba a su casa. Después de varias semanas me animé a decirle que fuera mi novia. Todavía recuerdo que fue un 16 de Abril del 2004, fue una noche en la cual solo se escuchaba el sonido de los grillos. Ella no supo que decirme, solo agacho la cabeza y se fue corriendo.
Después me contaron algunas de sus amigas que ella nunca había tenido novio, que se sentía muy fea y porque un hombre tan guapo y varonil como yo se había fijado en ella. Yo no la vi unos cuantos meses, ya no iba a clases.Fue entonces cuando le escribí una carta diciéndole que no podía dejar de pensar en ella, que para mí era la mujer más hermosa de este mundo. Se la di a una de sus amigas para que se la entregara. Cual fue mi sorpresa que al día siguiente ella me fue a buscar a mi casa diciéndome que sí quería ser mi novia.
Fue entonces cuando la tomé de la mano y me acerqué lentamente a sus labios. Ella estaba un poco nerviosa, me decía que nunca había besado a nadie y no sabía como hacerlo, que le daba pena conmigo. Yo le respondí que no se preocupara, que yo la enseñaba, que solo se dejara llevar, que todo estaba bien. Toqué sus labios lentamente, al sentir mis labios ella se estremeció, le di un beso suave, fue su primer beso.
Así los días fueron pasando, le enseñé a besar más, ella se estaba enamorando de mí y yo de ella. Una noche nos fuimos caminando hacia un lugar oscuro. Nos empezamos a besar, poco a poco fui bajando mi mano hacia uno de sus pechos. Ella asustada quita mi mano de su pecho y me dice que qué era lo que estaba haciendo, le dije tranquila chiquita, no pasa nada, ¿me amas?, ella me dice, sí te amo, te amo con todo el corazón, pero tengo miedo, nunca he estado con ningún hombre, no sé que hacer o como reaccionar, no quiero quedar embarazada como mi hermana Matilde, que se embarazó a los quince años.
Pero nos vamos a casar y a mí me gustaría mucho que tú me dieras un hijo, quiero embarazarte, quiero que me des un hijo, le dije. Pero tengo miedo, respondió, fue ahí cuando la tomé de la cintura y le di un beso profundo, le empecé a besar su cuello, le bajé su blusita, ella decía que no, yo seguía. Logré quitarle su brassiere, fue ahí donde dejé al descubierto sus hermosos pechos firmes jamás tocados por un hombre. Los empecé a besar despacio, sentía como su respiración se iba agitando cada vez más.
Fue entonces cuando empezó a llorar, yo traté de consolarla diciéndole que nos íbamos a casar lo más pronto posible y quería que me diera un hijo. Ese día la llevé a su casa, me sentí un poco mal. Al día siguiente nos vimos en la mañana, le pregunté si le había gustado lo de anoche, muy apenada me dijo que sí, pero que le daba miedo no llegar virgen al matrimonio.
Yo le dije que quería ser el primer hombre en su vida, que yo la amaba y que quería casarme con ella. Entonces le dije que nos viéramos en la noche nuevamente, en el mismo lugar.
Llegó puntual a la cita, la empecé a besar desesperado, rápidamente le empecé a quitar su brassiere, y a besarle sus ricas tetas. Le desabroché el pantalón, fue entonces cuando vi su puchita virginal, cerradita. Le empecé a besar su cuevita cada vez más desesperado. Sentía como su respiración era cada vez más rápida, yo estaba comiendo su puchita.
Fue entonces cuando me dispuse a penetrarla. La acosté en el pasto, le abrí sus piernitas, le metí la cabecita. Cual era mi sorpresa que estaba demasiado cerradita. Ella me gritaba diciendo, me duele Estanislao, me duele, no sigas. Yo sin hacer caso de lo que ella me decía, empecé a meterla más y más fuerte. Cuando apenas había metido la mitad, ella empezó a llorar, diciéndome que le dolía mucho, yo le decía, tranquila chiquita, no pasa nada.
De repente, se la logré meter toda, sentí como su cuerpo virginal se abría ante mí. Metía y sacaba, cada vez lloraba menos, sentía como cada vez se abría más su puchita. Le había quitado su virginidad. Era su primer hombre. Me saqué la verga llena de sangre, me sorprendió ver tanta sangre, jamás lo había hecho con una virgen, le dije que abriera la boca y ella asustada me decía para que. Solo ábrela, le dije, ella obedeció, fue entonces cuando solté varios chorros de semen en su cara. Ella asustada me preguntaba que qué era eso, yo le decía que se los comiera. No, decía, y los escupió.
Nos vestimos, la llevé a su casa y nos vimos al día siguiente.
Espero que les haya gustado mi relato. Soy muy malo escribiendo, espero que se entienda. Actualmente tengo dos hijos con ella, ella se ha vuelto una zorra en la cama, todo lo ha aprendido de mí. Ya no queda nada de la niña inocente que conocí. Después contaré como la embaracé, como le desfloré su culito y como se volvió una zorra en la cama.
Espero sus comentarios.