Cuarenta y pico

Soy un chico andaluz bien proporcionado, moreno, alto,
1,89, y fuerte, vamos que según las chicas estoy bien.

El tema es que veraneando en mi chalet hace unos años
pues vinieron unos amigos de mis padres, yo tenía unos
22 años y la verdad que siempre con ganas de irme a la
cama con chicas. Pero lo que me pasó aquél año fué
especial...

Estos amigos de mis padres son un poco más jóvenes que
ellos, de unos cuarenta y pico años y la mujer, Sara,
pues realmente una salida. De esas que no ocultan su
pasión por el sexo o al menos yo solo se lo podía ver.
Una noche de mucha calor salí al pasillo porque quería
un poco de agua y bajé las escaleras para ir a la
cocina, cuando estaba abajo no me dí cuenta de que
alguien bajó las escaleras detrás de mi y me siguió
hasta la cocina, ese alguien era Sara. Allí estaba con
una bata finísima que dejaba traslucir sus pezones
redondos y firmes, duros.
Yo aparté la mirada porque sabía lo que quería,
intenté reuhirla por la ccocina pero fu´çe imposible,
ella me preguntó solamente: ¿es que no te gusto?, y al
mismo tiempo me cojió la mano derecha y me la pasó por
encima de su bata y sus pechos, fué alucinante. El
bañador que me puse iba a explotar, nunca había tenido
una erección así, ni con mi novia... era el miedo de
que nos descubrieran o el morbo de que su marido y mis
padres dormían arriba.
Lo cierto es que después consiguió lo que buscaba, me
bajó la mano a su entrepierna y me la pasó por su
raja, estaba completamente empapada, le toqué sin
ningún pudor y noté como estaban chorreando hasta sus
piernas, su entrepierna sin bragas estaban
completamente húmedas y casi suspirando me pidió que
se la metiera.
Yo no podía hacer otra cosa, la volví hacia atrás y le
subí la bata, allí estaba un culo imponente, casi
enorme, alucinante, bien formado, y abierta de piernas
me pidio que se la metiera rápido, que no la hiciera
esperar más...
No sentía mi pene en su interior de lo mojada que
estaba, no podía sentirlo, aquello me empapaba el
bañador, estaba como nunca había visto a una mujer y
ella lo único que hacía era mirar al frente y
suspirar, jadear en bajito, y pedirme otra más y otra
más...
Cuando terminé ella se dió la vuelta y se puso de
rodillas, no entendí que iba a hacer puesto q me había
corrido ya, y sin mirarme si quiera se metió mi pene
en la boca, lamió todo lo grande que era y me lo
limpió, poco a poco, después se levantó se pudo la
bata bien, me dió un beso y me dijo un simple,
gracias.

Ha sido la mejor experiencia que he tenido nunca, con
una mujer que me doblaba la edad y espero poder tener
más con mujeres así.

                 Datos del autor: sesilongo@yahoo.es

¿MAS FOTOS?

ENTRAR

PAGINA

PRINCIPAL

¿AHORA VIDEOS?

ENTRAR



Sexo Gratis | Sexo Gay | Fotos de sexo Gratis | Relatos eroticos