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Encuentro en las Torres Ocurrió hace poco más de una año, contaba con 18 años. Me encontraba en mi salón tomando clases de Bioestadística. Recibí un mensaje por el celular, y me di cuenta que era mi ex novio. Un chico del cual seguía perdidamente enamorada, pero que se había ido a Estados Unidos a continuar con sus estudios de medicina, sin embargo, había llegado de Alabama a mi universidad por una semana, solamente para visitarme. Cabe mencionar que la ultima semana que estuvimos juntos, hacia mas o menos 10 meses antes de ese mensaje, yo estuve pensando mucho en entregarle mi virginidad, sin embargo, no hallé la manera de cómo hacérselo saber, y él siempre fue muy respetuoso conmigo en ese aspecto, así que jamás me lo pidió. El mensaje decía mas o menos así: "quisiera despedirme de ti antes de irme", en medio de una mezcla de sensaciones, le conteste, "me parece perfecto, ¿Dónde quieres que nos veamos? Pasaron cerca de 3 minutos antes de que contestara, los cuales se me hicieron eternos. La verdad es que yo m sentía devastada al tener que verlo partir una vez más, sabiendo que todavía lo amaba, y el a mi también. Mi celular vibró, lo saque de mi bolsa y leí: "Quiero que vayas a Monterrey conmigo, salgo en media hora… los gastos van de mi cuenta"…. por mi mente pasaron muchas cosas: perder clases, específicamente una clase en la que no iba bien, ir a una ciudad a dos horas de distancia de la universidad sin permiso,… y si me hace algo…. Pero luego pensé.----- por favor, no seas ridícula, lo amas y el seria incapaz de hacerte algo. Así que sin pensarlo de nuevo le conteste: "me parece perfecto, te veo en media hora en el estacionamiento junto a la biblioteca"…. Le pedí a mi mejor amigo que si pasaban la hoja de la lista escribiera mi nombre… el medio molesto dijo que si,.. Le di un suave beso en la mejilla y corrí hacia mi cuarto para cambiarme. Puede que piensen que peque de inocente, pero a pesar que anteriormente yo tenia muchas ganas de estar con el, jamás esperé que sucediera algo de esa magnitud, más porque yo era aun virgen. Me vestí con un pantalón de mezclilla y una camiseta ajustada negra, como el clima lo ameritaba me puse una pequeña sudadera negra con líneas blancas y zapatos converse. Cuando llegué al lugar acordado, mi descomunal ex novio afro americano de 1.85cm, musculoso, de espalda ancha, me esperaba sentado en una banqueta vestido con unos pants color negro y una playera suelta del mismo color, zapatos tennis Niké y una pequeña mochila sobre sus hombros. Cuando lo vi., lo salude con un beso y le dije en broma: y a donde es que vamos a cantar? (por ir vestidos del mismo color)… el se rió un poco nervioso, me paso su celular y me dijo en ingles: ¿podrías llamar al taxi?… yo tardo en hacerme entender en español!!!... yo me reí y tome en celular… llame al taxi y nos subimos juntos en el. Pedimos ir a la central de autobuses y el taxista muy amablemente accedió a llevarnos. En el corto camino nos pregunto si éramos novios. Yo me sentí muy rara al tener que contestar que no... El evitó mirarme a los ojos cuando yo contesté que no buscando su mirada. Subimos al autobús que nos llevaría a Monterrey. Nos sentamos juntos y comenzamos a platicar. Yo iba del lado de la ventanilla y el del lado del pasillo. Pronto llegamos al tema que durante una semana traté de evitar: ¿Cuándo es que encontraríamos pareja y nos dejaríamos ir el uno al otro? Sin ganas de contestar algo así. Tome su rostro y lo besé suavemente. El contestó el beso inmediatamente y con sus manos tocó mi entrepierna por encima del pantalón. Yo bajé lentamente mi mano izquierda, mientras la derecha seguía abrazándolo, hasta que llegue por encima de su pantalón deportivo y pude sentir como veces anteriores su gran pene de unos 20 cm. estando erecto. Al juguetear con el un poco en mi mano, el acercó su cara a mi cuello y suspiró en mi oído mientras dijo... No más por favor…. No quiero hacer una escena aquí. Obviamente yo tenía 10 meses sin contacto sensual, así que hice caso omiso a su petición y continué jugando con ese pene que tantas veces desee estuviera dentro de mi. El comenzó a gemir entrecortadamente, y a hacer intentos fallidos por soltarme de el. Así pasaron cerca de una hora, jugando mutuamente solamente por encima de la ropa. Llegamos a la central y el pidió un taxi. Estando dentro del taxi, es que me di cuenta que no sabía a que parte de monterrey iríamos. El solamente dijo: Hotel las Torres por favor. Yo para mis adentros dije: no… esto no va a pasar, no te preocupes, él viene sudado y seguramente quiere darse una ducha antes de salir contigo a algún lado. En el camino yo iba absorta en mis pensamientos y el estaba hablando por celular con su mama, una señora que desgraciadamente nunca me aceptó por no ser afro americana. Cerca de 20 minutos después llegamos al hotel. Un buen hotel, no era un motel de esos a los que se va a sacar pasiones reprimidas, era un verdadero hotel de mediana categoría. Al entrar el me pidió que nos comunicáramos en estricto inglés, así que dije que no había problema. Le pagó al taxista y entramos al hotel. Nos atendió una señorita, el comenzó a pedir una suite doble en un español mal pronunciado. Yo me hacía la desentendida, ya que no quería hablar mi lengua materna… pronto el se desesperó al no entender muy bien la tarifa. Me dio control absoluto de su cartera y yo le pregunte en perfecto español a la señorita cuanto era: ella me dijo: cuantas noches van a quedarse… pude ver en su rostro molestia, ya que se suponía que eso no era un motel. Yo le dije a el en ingles. Cuantas noches vas a pagar?--- el me dijo, tres, así que se lo dije a la señorita, ella cambió completamente su trato hacia nosotros. Nos dio la mejor suite y nos cobro cerca de 1000 pesos por noche. Nos dio la tarjeta que hace función de llave y subimos por el ascensor al cuarto que nos asignaron. En el elevador francamente yo iba muy nerviosa preguntándome que iba a suceder allí. Por primera vez completamente solos. Ya que habíamos tenido cuando éramos novios, fajes muy calientes y atrevidos en casa de un amigo mió, pero no estábamos solos, y en una ocasión casi hacemos el amor en una caseta de teléfonos dentro de un cyber café, pero la ocasión no lo amerito. Así que todo eso pasaba por mi mente a mil por hora mientras subíamos. Llegamos a la habitación, abrió la puerta y me hizo pasar a mi primero, yo entré y me senté en una de las camas. El me dio el control de la televisión, y me dijo que se iba a bañar. Se llevó su ropa al baño y me dejó a mí con la televisión. Esa actitud que tomó ya que ni siquiera me besó al entrar, me tranquilizó, al mismo tiempo que me decepcionaba… y dije... aquí no va a pasar nada. Solo vino a bañarse y seguro terminamos en un cine o en un restaurante después. Me quedé acostada boca abajo en la cama viendo MTV en lo que el salía. Después de unos 20 minutos, salió vestido en unas bermudas beige y una playera de tirantes blanca. Pude ver con más claridad su torso y espalda, sus fuertes brazos y sus caderas afiladas. Al verme acostada viendo TV, me sonrió y se pasó al otro lado de la suite. Cerró las ventanas, puso el aire acondicionado, y cerró las cortinas, dejándonos a media luz. Apagó todas las luces, dejándonos en una semipenumbra que devolvió mis nervios inmediatamente. Se recostó en la otra cama y se quedo pensando unos 5 minutos. Al principio intenté ignorar su silencio pero francamente no pude y le dije. Y bien cielo… a donde vamos a ir. Y me dijo... no lo se… tengo un poco de sueño…. Instintivamente palmee la cama y le dije: ven... recuéstate aquí. El obedeció y se acostó de espaldas y con los brazos por detrás de su cabeza al lado mió. Y seguí mirando televisión boca abajo dándolo la espalda. Sentí como empezó a jugar con mis pies… una corriente eléctrica recorría mi espalda. Me di vuelta bruscamente y lo mire a los ojos. Me monté sobre su pelvis y pude sentir el calor de su pene a través de la mezclilla. Lo bese suavemente en los labios, pero el entró en mi boca con fuerza con su lengua, que no tardó en enredarse con la mía y fusionarse en un largo beso que me dejo sin aliento. Yo era una experta en lo que comúnmente se dice "CALENTAR EL BOILER", pero nunca me había metido a bañar en el…. Así que acostumbrada a solamente jugar. Le saque la playera y comencé a besar su pecho lampiño. Me detuve en sus pezones y los succioné con fuerza. El se sentó y mis piernas quedaron debajo de su trasero, pero soy una mujer flexible, así que no me costó trabajo sostener esa posición. Me miró con ternura y me empezó a acariciar las mamas por debajo de la camiseta. Lentamente me la quitó y quedé solamente en el sostén. Siguió besándome y me quitó el sostén. Entonces me miró atentamente mis pequeños senos y primero metió en su boca el derecho. Lo succionó primero débilmente y luego con mas fuerza, provocando en mi placer y a la vez cierto dolor. Un dolor embriagante que no deseas que termine. Luego metió el izquierdo e hizo exactamente lo mismo. Yo estaba ardiendo en deseos. Así que empecé a masturbarlo mientras el seguía entretenido en mis senos. Lentamente lo despojé de su bermuda juntamente con sus boxers…. El imitó lo que yo hacía y quitó mi pantalón. Y después lentamente quitó mi pequeña tanga negra. Quedé completamente desnuda y noté que me observaba con detenimiento. Mi cabello castaño oscuro y rizado que caía a la altura de mis escápulas, mis pequeños senos, firmes y erectos, mi vulva sin depilar, mis caderas redondeadas, mis nalgas firmes y redondas, mis piernas, mis pies, todo lo observó. Yo hacía lo mismo. Noté que toda su piel era del mismo color, su pecho y pelvis lampiños, sin imperfecciones. Delante de mi, tenia a un hombre de un metro ochenta y cinco centímetros, de complexión gruesa, de grandes y musculosos brazos, de piel color oro bronceado, ojos color miel, cabeza mediana, labios gruesos. Y un pene sorprendentemente grueso y largo. Que estaba completamente erecto y llegaba casi a su ombligo. Me senté sobre el y comencé a besarlo, sin decir palabras, solamente explorándolo lentamente y a mi gusto, el cambió de posición y yo quedé debajo de el. Me besó el cuello, las orejas, fue bajando por mi busto hasta llegar a mi ombligo, siguió bajando y llegó hasta mi monte de Venus. Con sus labios se abrió espacio y besó desde los labios menores hasta la vagina. Luego sentí como los iba chupando en variable intensidad, a llegar casi a succionarme… introdujo su lengua en mi vagina y yo sentía como la temperatura aumentaba de repente. Una vez que me corrí cambiamos de posición y esta vez fui yo la que le hizo un buen sexo oral. No era la primera vez que lo hacia a el… pero esa vez fue mas gratificante. Primero bese su glande y luego lamí todo el largo y contorno, finalmente lo introduje en mi boca y pedí que el fuera el que se moviera a libertad. Lo hizo lentamente para no molestarme… comencé a ejercer fricción cada vez que su pene salía y lo succionaba cada vez que entraba. Mientras yo hacía eso, el jugueteaba con uno de mis senos, poco a poco se fue excitando hasta que llegó a un orgasmo que terminó con su semen en mi boca. Después de eso, descansamos un poco acostada junto a él, abrazándonos tranquilamente. Comenzamos a besarnos de nuevo y se puso de nuevo arriba de mí. Me besaba mientras me masturbaba, y yo ya estaba deseando terminar con eso… el sacó un condón de entre la maleta que estaba junto a la cama y se dispuso a ponérselo… yo lo observaba y francamente tenía miedo de que me fuera a doler, pero no dije nada… un vez que lo colocó bien comenzamos a besarnos y el intento introducir el pene en mi vagina, pero el dolor que yo sentía era mas grande que el placer que sentía, así que el me esperó y lo iba introduciendo poco a poco, para que no me doliera la entrada. Yo sentía como iba entrando poco a poco y la verdad es que me dolía pero desviaba mi atención a besarlo y abrazarlo mientras mi himen iba cediendo milímetro a milímetro. Finalmente el pene entró completo y el comenzó a cabalgar sobre mi. Yo empecé a sentir unas oleadas de placer que nunca en mi vida había sentido. Alcé mis piernas lo más que pude hasta colocarlas sobre sus hombros, para que el tuviera un mejor acceso a mi clítoris y la penetración fuera más profunda. La sesión duró cerca de 7 minutos que hicieron que nos corriéramos juntos en medio de gemidos y rasguños. Descansamos un rato y el me dijo suavemente: te amo… yo lo miré a los ojos y pude ver que lo decía con la misma franqueza con la que me lo decía casi un año atrás cuando lo tenía conmigo. Lo besé delicadamente en los labios y le dije: yo también te amo y como te lo prometí en casa de mi amigo: "siempre te amare". Luego de unos 10 minutos me pregunto si quería hacerlo otra vez. Le dije que si así que comenzamos a jugar de nuevo entre masturbadas, besos, caricias y chupadas en los senos, sacó otro condón y esta vez yo se lo puse y yo llevé el control. Me senté sobre su pene y marcaba el ritmo yendo lento de arriba abajo, de adelante hacia atrás y haciendo pequeños círculos. El gemía suavemente mientras sostenía mis caderas. Luego me preguntó si estaba lista y yo dije que si. Entonces sin dejar de penetrarme se dio vuelta y el vaivén aumento de intensidad haciéndose realmente violento y rápido hasta que los dos alcanzamos el feliz orgasmo luego de casi 15 minutos…. Fue más satisfactorio que la primera vez. Y también más duradero. Quedamos jadeando y realmente cansados y miramos la televisión por un rato. Luego de pasados cerca de 15 minutos yo continué besándolo, mientras el seguía viendo TV. Y bajé de nuevo por su pecho y pelvis hasta que llegué a su poderoso miembro y comencé a masturbarlo con mis manos, se puso de nuevo duro y aumentó su grosor…. Entonces lo llevé a mi boca y lo introduje de una buena vez. Le hice una mamada espectacular como nunca lo había hecho en mi vida, pero como yo deseaba que el me diera mas placer a cambio, cuando el pene se empezó a mover si control y noté que sus manos se agarraban fuertemente de la cama, lo dejé y volví a besarlo... el sin dudarlo sacó un condón y se lo colocó rápidamente y les juro que hicimos el mejor sexo que he tenido. Aguanto cerca de media hora cambiando de posiciones, hasta que finalmente yo comencé a gritar suplicándole que terminara,… entonces aumentó de ritmo mientras besaba mis labios cuello y pechos y el orgasmo llegó con tan fuerza que rasguñaba su espalda en un fusional abrazo. Después de eso nos quedamos abrazados y besándonos delicadamente, mientras me reía y le decía lo buen amante que era. Nos bañamos juntos en medio de escenas eróticas y candentes sin llegar a la penetración otra vez… nos vestimos y salimos a comer. En la comida no dejaba de mirarme y me dijo: eres más bella de lo que pensé. Tienes una piel tan suave que me embriaga, y la parte que mas amo de ti son tus pezones… me encantan tus pezones… yo me acerque a su lado... lo besé apasionadamente y le dije al oído… siempre seran tuyos!!! Finalmente regresábamos en el autobús a la universidad y me recosté en su hombro y me dormí, dormí tan placidamente como no lo había hecho en mucho tiempo…. Mas o menos a medio camino me desperté y me di cuenta que me venía observando… le sonreí y cerré nuevamente los ojos. Y pude sentir un beso húmedo en mis labios mientras decía... te amo… te amo…. La despedida fue triste, y nunca he vuelto a hacer el amor con el… pero la precisamente ayer me dijo que piensa hacer otro viaje a México… y si algo vuelve a pasar… serán los primeros en saberlo!
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